Recuperación de la Hepatitis C Reversado la Cirro

Interferón y de trasplantes de hígado Rechazado Delirious Johnny no tiene anticuerpos o cualquier anti-virus de la hepatitis C desde 1994

Sentencia de Muerte de la Doctora…

Parecía irreal, como si le estuviese pasando a alguien más, y yo solo estuviera viendo. Las palabras parecían caer de sus labios como si estuvieran envueltas en plomo, “Solo tienes ocho meses de vida”. Al principio no podía creer lo que estaba escuchando. Era como tener una pesadilla, sin estar dormido.

La doctora continuó, “Necesitarás de un trasplante de hígado, y una extensa terapia con drogas”. ¿Qué? Mi mente gritaba, pero no se escuchaba ningún sonido. Después que el shock inicial había pasado, rechacé esta opción. ¡No! Me rehusaba a convertirme en otra estadística. La Hepatitis C estaba haciendo lo mejor para succionarme la vida, pero no iba a dejar que pasara.

En nuestra juventud todos parecíamos tener una forma de convencernos que éramos a prueba de balas, y que cosas como estas “no nos pasan”. Sin embargo, ahí estaba yo, rodeado por doctores y enfermeras, todos mirándome como si mi lápida ya estuviera marcada. Cosas como estas nos afectan en lo más profundo de nuestro ser.  Yo estaba conmocionado.

Me habían educado para creer “que todo es posible”, por lo que simplemente no dejé que esta sentencia de muerte se implantara en mi interior. Iba a pelear, y a vencer. No sabía exactamente cómo lo iba a hacer, pero rechacé la idea de simplemente acostarme y admitir la derrota. Uno de los elementos más poderosos en mi recuperación total, fue mi determinación. No iba a renunciar a la esperanza, que de alguna forma recordaría este día y pensaría, “el Diablo me apuntó pero no me dio.”

¿Enfrentas una situación similar? ¿Te han diagnosticado Hepatitis C, A o B? no te rindas. Hay una esperanza de recuperación. No soy Superman, ni tengo las habilidades de Superman, simplemente no acepto el resultado proyectado por los Hospitales Universitarios. Tú puedes hacer lo mismo.

Todos tenemos opciones en nuestras vidas cotidianas. Yo he elegido vivir y no morir joven. Tú también tienes la misma opción. Los humanos nacen con el deseo de continuar viviendo, incluso cuando enfrentan adversidades. Yo usé este deseo para impulsar mi determinación para vencer esta enfermedad. Y tú también puedes.

Conoce lo que hice, y cómo lo hice. Las respuestas a estas preguntas están claramente explicadas en el libro que voy a lanzar en poco tiempo. Obtén tu copia, puedes ordenar el pre-lanzamiento al final de esta página. ¿Funcionará igual para ti? El propósito de este libro es compartir con otras personas que hayan sido diagnosticadas, lo que yo hice exactamente, y cómo lo hice.

Ordena tu copia hoy mismo. No tienes que rendirte. De hecho, si te rindes habrás sellado tu destino. Haz lo que yo hice. Ten esperanza. Persevera para encontrar las respuestas. Crea el fuego en tu interior, y usa ese fuego para hacer algo positivo.

“El viaje de mil millas comienza con ese primer paso”. Da ese primer paso. Camina por la historia de cómo logré superar la Hepatitis C.  Deja que esta historia inspire a tu espíritu para hacer lo mismo. De forma que también puedas recordar y decir: Parecía que no había esperanza, pero no me rendí. ¡Hoy mis Doctores están sorprendidos al darse cuenta que ahora tengo un hígado de un muchacho de veinte años!

Ordena tu copia hoy mismo. Aprende cómo puedes contraatacar y superar esta terrible enfermedad.